Estás tan buena que hasta el sol se pone.
Me gusta verte desnuda, que el cielo al verte se sonroje
verte ahí tumbada, distraída
la arena en tus pies, en tus manos mi vida
Estás tan buena que hasta el mar se moja.
Deshoje flores para encontrar en tu pajar mi aguja,
y es que me encanta deshojarte prenda a prenda,
es que me gusta saborearte a la hora de la merienda.
Con tus trozos por el suelo hice un castillo,
con pedazos rotos mios hiciste un templo.
Solo al verte sonrío como lo hacía de niño
solo al verte sonrío, como lo haré de viejo.

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