Pensé que la locura
realmente no existía.
Se rompieron las palabras,
Cuántas tuyas? Cuántas mías?
No corras vida ... le pido que pare.
Acaso el corazón no me ha pedido que le dispare?
Y que cave mi propia tumba?
Puta tú y puta gente, todos prejuzgan
Tus ideales me repugnan...
miro al mundo gemir y me pide que le escupa.
Creo que la vida aun me debe una disculpa,
porque puta tú y puta mi herida,
ahora se que tu boca dispara y luego pregunta.

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